A la final con sufrimiento

Colaborador

Tras solventar  con relativa facilidad el encuentro de la semana anterior contra el Antonio Rico B (3-1 a favor del Naranco con victorias de Carlos, “Buah” y Redondo y con derrota de David) afrontábamos un duro encuentro en semifinales contra el Grupo 64, un equipo de fuerza muy similar al nuestro.

El resultado final de 0.5-3.5 no refleja la igualdad del match ya que, por ejemplo, Carlos ganó por tiempo una posición de probables tablas y antes de eso en varios momentos su posición estuvo perdida; también Baragaño necesitó de la colaboración de su rival para imponerse pues este cometió varias imprecisiones en una posición totalmente igualada. La partida de Mario se convirtió en una lucha táctica muy compleja de la que salió airoso anotándose el punto entero. Y en la última mesa Luís luchó con tesón por imponer su peón de más en un temprano final de alfiles de distinto color pero no pudo desequilibrar la contienda.

Marco Antonio Marino – Carlos Suárez      0-1

Julián Iglesias – David Baragaño                   0-1

Lucía Fidalgo – Mario Olea                               0-1

Ignacio Fernández – Luís Marcos                   1/2

Con esta victoria el Naranco A consigue el paso a una nueva final de copa, que será la cuarta desde que se retomó la competición en el año 2005. Se ganó en 2006 y se perdieron las otras dos en 2008 contra el Grupo Covadonga (aquel año era el equipo C, de monitores, el que arribó a la última ronda) y en 2009 contra el Siero. Este año en frente estará el fortísimo equipo del Universidad de Oviedo que aspira a cerrar una temporada inmaculada en las competiciones por equipos pero los nuestros ya han demostrado muchas veces que se puede confiar en ellos en los momentos claves.

 

3 Responses to A la final con sufrimiento

  1. ¡¡Finísimos chavales!!

    ¡¡Ahora a por el Uni!!

    Pase lo que pase, haber alcanzado la final es ya un grandísimo resultado.

  2. No hay nada que perder,y mucho que ganar

    NARANCO!!!

  3. Podemos decir que hemos luchado, ser finalista nunca es mala noticia. ¡NARANCO!

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